Inicio / Omega-3 / 5. Papel de los �cidos grasos omega-3 de cadena larga en los procesos inflamatorios
5.2. Procesos inflamatorios sist�micos
La inflamaci�n sist�mica leve es uno de los rasgos caracter�sticos de la coronariopat�a, el ictus, la diabetes mellitus, la hipertensi�n, el c�ncer, la depresi�n, la esquizofrenia, la enfermedad de Alzheimer y las enfermedades vasculares del col�geno. Por ello, la prevenci�n o reducci�n de la inflamaci�n reducir�a la morbimortalidad cardiovascular y la carga en el sistema sanitario que suponen estas enfermedades en todo el mundo.
La obesidad est� relacionada con la diabetes mellitus tipo 2 y con un mayor riesgo de enfermedades cardiovasculares y ello, a su vez, con la capacidad del tejido adiposo para secretar varios factores denominados adipocinas, como la leptina, el factor de necrosis tumoral alfa (TNF-alfa), la interleucina-6, el inhibidor del activador del plasmin�geno-1 (PAI-1), la resistina, la adiponectina y la prote�na transportadora de retinol 4 (RBP4), entre otras.
Estas adipocinas est�n relacionadas en su gran mayor�a, directa o indirectamente, con procesos inflamatorios y metab�licos que contribuyen a la aterosclerosis, dislipemia, hipertensi�n arterial y resistencia a la insulina y diabetes mellitus tipo 2, y son un posible nexo entre la adiposidad y sus complicaciones.
Adem�s de la modificaci�n de las concentraciones de adipocinas, en el proceso inflamatorio cr�nico y de bajo grado relacionado con la obesidad y el s�ndrome metab�lico, tambi�n destaca el aumento de las concentraciones de marcadores inflamatorios, como la prote�na C reactiva (PCR) y marcadores de disfunci�n endotelial, como las selectinas y las mol�culas de adhesi�n, todos ellos relevantes en el aumento del riesgo de enfermedades cardiovasculares.
Un importante estudio ha se�alado que el EPA aumenta la secreci�n de adiponectina, la cual, en contraste con TNF-alfa y la IL-6, posee un papel favorecedor de la sensibilidad insul�nica y protector de la arteriosclerosis, adem�s de tener propiedades antiinflamatorias, tanto en modelos de roedores como en humanos obesos. Debido a que la hipoadiponectinemia ha demostrado incrementar el riesgo de coronariopat�a, el efecto beneficioso del EPA puede atribuirse, al menos en parte, a la modulaci�n de los cambios inflamatorios en el tejido adiposo obeso y al incremento de la secreci�n de adiponectina. El EPA es el �nico �cido graso poliinsaturado omega-3 que ha probado que puede reducir el riesgo de eventos coronarios mayores, y despu�s de los datos revelados en este estudio, ha demostrado tener una importante implicaci�n terap�utica en las secuelas metab�licas relacionadas con la obesidad.
En las �ltimas d�cadas, el conocimiento acerca de las propiedades antiinflamatorias de algunos �cidos grasos ha facilitado el desarrollo de productos adaptados a la nutrici�n enteral y parenteral que han sido utilizados como terapia en numerosas enfermedades de base inflamatoria.
La suplementaci�n de dietas para nutrici�n enteral con �cidos grasos poliinsaturados omega-3 y oleico resulta beneficiosa para el tratamiento de ciertas patolog�as en las que los procesos inflamatorios participan activamente en su desarrollo, mejorando su evoluci�n y disminuyendo las dosis de f�rmacos antiinflamatorios que suelen presentar diversos efectos secundarios.