El síndrome visual informático consiste en un conjunto de problemas relacionados con los ojos y la visión que resultan de la utilización prolongada de pantallas digitales (ordenador, tableta o teléfono móvil). Si bien estos síntomas (uno de los más comunes es la sequedad ocular) suelen reducirse cuando disminuye el tiempo de empleo de estos dispositivos, no siempre es así y, de no tratarse, pueden empeorar con el tiempo.
Bhargava y cols. (2015) realizaron un estudio aleatorizado, doble ciego y multicéntrico diseñado para evaluar la eficacia del consumo dietético de los ácidos grasos poliinsaturados omega-3 en los síntomas del ojo seco, los resultados del test de Schirmer, el tiempo de rotura de la película lacrimal y la citología de la impresión de la conjuntiva en personas con síndrome visual informático. En él, se asignó aleatoriamente a 478 pacientes sintomáticos a dos grupos: un grupo recibió diariamente durante tres meses dos cápsulas de ácidos grasos poliinsaturados omega-3 (180 mg de ácido eicosapentaenoico [EPA] + 120 mg de ácido docosahexaenoico [DHA]) y el otro dos cápsulas con aceite de oliva.
Los resultados demostraron el efecto beneficioso de los omega-3 en la reducción de los síntomas del ojo seco, en la disminución de la evaporación de la lágrima y una mejora en la citología de la impresión de la conjuntiva, según la clasificación de Nelson.