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Valor terap�utico de los omega-3 en el s�ndrome del cromosoma X fr�gil
Se ha sugerido el empleo de la suplementación con ácidos grasos poliinsaturados omega-3 (AGPI n-3) como tratamiento no farmacológico en varias afectaciones del desarrollo cerebral, por ejemplo, el espectro de los trastornos autistas, y se ha hipotetizado que su efecto terapéutico en ellos podría explicarse por sus propiedades antiinflamatorias y sus efectos favorecedores de la función sináptica y la plasticidad.
Pietropaolo y cols., de la Universidad de Burdeos, evaluaron el efecto de la suplementación con AGPI omega-3 en un modelo múrido del síndrome del cromosoma X frágil (FXS), producido por una mutación en el gen FMR1, localizado en el cromosoma X. Dicho síndrome se asocia con diferentes trastornos; entre ellos, los del espectro autista, para los cuales es la causa monogenética más frecuente (aunque también con discapacidad intelectual, retraso en el habla, el lenguaje, para gatear o caminar y el comportamiento hiperactivo o impulsivo). Ratones Fmr1-Knockout (Fmr1-KO) y normales fueron alimentados desde el final de la lactancia hasta la madurez con una dieta enriquecida con AGPI omega-3 o con una dieta sin enriquecer. Al llegar a la edad adulta, se sometió a todos a diversas pruebas de comportamientos propios del síndrome del cromosoma X frágil ; también se evaluó la expresión de varias citocinas, el factor neurotrófico derivado del cerebro (BDNF) y otros marcadores inflamatorios y sinápticos. La suplementación con omega-3 evitó la mayoría de las anomalías conductuales que muestran los ratones Fmr1-KO, incluidas las alteraciones emocionales, la interacción social y la memoria no espacial (aunque no los déficit en reconocimiento social y memoria espacial). La suplementación también evitó la mayor parte de los desequilibrios neuroinflamatorios y tuvo un efecto limitado sobre los de BDNF.
Estos resultados demuestran el considerable valor terapéutico de la suplementación con AGPI omega-3 en el síndrome del cromosoma X frágil (y, por tanto, posiblemente también en los trastornos autistas).