Científicos de la Radboud University Nijmegen Medical Centre, Central Animal Laboratory y 3R Research Centre en Nijmegen, Países Bajos creen que la suplementación con altas concentraciones de EPA y DHA ayuda a las personas con enfermedad de Alzheimer, pero los ácidos grasos omega-3 deben consumirse durante un periodo largo de tiempo (superior a un 10% de la vida de la persona).
Los autores revisaron y realizaron un metaanálisis de los datos de estudios sobre los efectos de la suplementación con ácidos grasos omega-3 en periodos relativamente prolongados de tiempo sobre el declive cognitivo, la enfermedad por β-amiloide, y la pérdida neuronal en animales con enfermedad de Alzheimer. Encontraron que la suplementación durante un periodo prolongado se asociaba con unas cantidades de β-amiloide reducidas en los modelos animales con enfermedad de Alzheimer.