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Los �cidos Omega-3 reducen la inflamaci�n y la ansiedad en j�venes
Fecha: 13/07/2011
Autor: Medical Practice Group
Sinopsis:
Según un estudio de la Universidad de Ohio, el consumo de aceite de pescado, rico en ácidos Omega-3, reduce la inflamación y la ansiedad en población joven.
ARTÍCULO:
Los ácidos Omega-3 reducen la inflamación y la ansiedad en jóvenes
Un grupo de investigadores de la Universidad de Ohio ha demostrado que el consumo de aceite de pescado, rico en ácidos Omega-3, reduce la inflamación y la ansiedad en población joven. Los resultados de este estudio han sido publicados en el último número de la revista Brain, Behavior and Immunity y suponen el último avance de más de tres décadas de investigación sobre la relación entre el estrés y la inmunidad.
Los ácidos grasos Omega-3 polinsaturados, como el ácido eicosapentanoico (EPA) y el ácido docosahexanoico (DHA), son considerados como aditivos positivos para la dieta. Ahora, esta nueva investigación sugiere que estos compuestos podrían jugar un papel en la reducción de los niveles de citoquinas -proteínas que promueve la inflamación- e incluso en la disminución del estrés.
El estrés psicológico aumenta la producción de citoquinas. Por ello, los investigadores se preguntaron si, incrementando los niveles de omega-3 y reduciendo la inflamación, se mitigaría este proceso. Para probar esta teoría, recurrieron a un grupo de población familiar, estudiantes de Medicina. Estudios previos de este mismo grupo de investigadores habían demostrado que el estrés al que están sometidos los estudiantes de Medicina reduce su estado inmunológico.
“Consideramos que dando a un grupo de estudiantes suplementos de omega-3 podríamos disminuir su producción de citoquinas proinflamatorias, en comparación con otro grupo que recibiría placebo --explica Janice Kiecolt-Glaser, professor of Psicología y Psiquiatría de la Universidad de Ohio--. Pensamos que el omega-3 reduce el estrés inducido por el incremento de citoquinas que se produce, normalmente, por los nervios de someterse a los exámenes”.
El equipo de investigadores reclutó a 68 estudiantes de Medicina de primer y segundo año, que se ofrecieron voluntarios para el ensayo clínico. Fueron divididos al azar en seis grupos y entrevistados seis veces durante el estudio. En cada visita, se extrajeron muestras de sangre y se sometió a los participantes a test psicológicos para medir su estrés, ansiedad y depresión. Además, los estudiantes completaron un cuestionario sobre la dieta que habían seguido la semana previa a la visita. La mitad de ellos recibió suplementos de omega 3 y la otra mitad placebo. “La cantidad de omega-3 que se administró era cuatro o cinco veces mayor de la que se puede obtener tomando una porción diaria de salmón”, explica Martha Belury, profesora de Nutrición Humana y co-autora del estudio.
Parte del estudio no fue tal y como se había planeado. Los cambios en el programa y la distribución de la mayoría de los exámenes a lo largo de todo el año académico, en lugar de durante tres días como ocurría en el pasado, disminuyeron el nivel de estrés al que estaban sometidos los estudiantes de Medicina en investigaciones anteriores. “Los estudiantes no estaban ansiosos ni realmente estresados. Dormían bien durante el periodo de estudio y, por tanto, el estrés no les afectó tanto como esperábamos”, explica Kiecolt-Glaser .
A pesar de esta circunstancia, los estudios psicológicos mostraron que los estudiantes que recibieron ácidos grasos omega-3 tenían un 20 por ciento menos de ansiedad que los del grupo placebo.
Los análisis de sangre dieron resultados similares. Durante la investigación, se midió la productividad de dos citoquinas proinflamatorias, la interleucina-6 (IL-6) y el factor de necrosis tumoral alfa (TNFa). “Hemos comprobado una reducción del 14 por ciento en las cantidades de IL-6 entre los estudiantes que recibieron ácidos grasos omega-3. --subraya Ron Glaser, professor de Virología molecular, Inmunología y Genética Médica y director del Institute for Behavioral Medicine Research—Teniendo en cuenta que las citoquinas promueven la inflamación, ésta es una buena noticia para muchas personas con riesgo de padecer determinadas enfermedades”. La inflamación es una respuesta inmunitaria natural que ayuda al cuerpo a sanar, pero también puede jugar un papel perjudicial en un grupo de enfermedades, que van desde la artritis a las cardiopatías, pasando por el cáncer.
Aunque el estudio muestra el impacto positivo que tienen los suplementos de omega-3 en la reducción de la ansiedad y la inflamación, los investigadores no están dispuestos a recomendar a todo el mundo que añada estos suplementos a su dieta diaria. "Puede ser demasiado pronto para recomendar un uso generalizado de suplementos de omega 3. La gente debería considerar un aumento de los mismos a través de su dieta. ", advierte Belury.