Omega-3 y ahorro en gasto sanitario
Publicado el 28 de oct de 2014 por expertomega3
Un informe publicado recientemente por la consultora Frost & Sullivan a petición de la fundación del Council for Responsible Nutrition (CRN) cuantifica en miles de millones de dólares el ahorro sanitario que se produciría en Estados Unidos con el empleo de ciertos complementos dietéticos por parte de personas pertenecientes a determinados grupos de riesgo, ya que estos reducirían los costes hospitalarios asociados con enfermedades cardiacas, oculares, óseas y con diabetes (además de mejorar la calidad de vida de estas personas).
Aproximadamente el 75% del gasto sanitario total en EE. UU. se debe a enfermedades que se pueden prevenir. Sin embargo, sólo el 3% se invierte en programas específicos para ello. Por ejemplo, se estima que el 6,6% de los estadounidenses (y el 16% de los mayores de 55 años) padecen enfermedad coronaria (CHD), la principal causa de muerte en EE. UU., y el gasto hospitalario que ésta genera (diagnóstico y tratamiento, ingresos y urgencias) supera los 100.000 millones de dólares anuales. Un modo de minimizar estos gastos es la prevención (primaria y secundaria), que reduciría la demanda de atención hospitalaria. En lo que respecta a la prevención secundaria de la enfermedad cardiovascular, la American Heart Association recomienda el consumo de 1 g diario de ácido eicosapentaenoico (EPA) y ácido docosahexaenoico (DHA), preferiblemente de aceite de pescado.
Sin embargo, únicamente el 28% de los estadounidenses mayores de 55 años consumen complementos de omega-3. Si toda la población con factores de riesgo de CHD lo hiciese, el estudio de Frost & Sullivan calcula que se evitaría el gasto hospitalario relacionado con dicha enfermedad hasta en 2.060 millones de dólares de promedio anual desde 2013 hasta 2020 (lo que resulta en un ahorro acumulado de 16.460 millones). El ahorro neto, teniendo en cuenta el coste del consumo diario de estos complementos, sería de 484,6 millones de dólares de promedio anual (lo que resulta en un ahorro acumulado de más de 3.880 millones).
Por último, pero muy importante, cabe resaltar que los resultados de los análisis realizados a los suplementos líderes en el mercado estadounidense muestran que los productos de ocho de las 30 marcas analizadas contenían menos EPA y DHA que lo especificado en el etiquetado (y siete, un 20% menos de ácidos grasos omega-3 en total que lo declarado). De nuevo se constata que no todos los complementos de omega-3 son iguales.
Bibliografía:
Frost & Sullivan consulting. 2013. Smart Prevention-Health Care Cost Savings Resulting from the Targeted Use of Dietary Supplements.
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