Una dieta con consumo elevado de omega-3 y reducido de omega-6 consigue disminuir las cefaleas
Publicado el 11 de abr de 2014 por expertomega3
Según datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS), se calcula que la prevalencia mundial de la cefalea (al menos una vez en el último año) en los adultos es de un 47%. Las cefaleas son un problema mundial que afecta a personas de todas las condiciones y zonas geográficas: entre el 50% y el 75% de los adultos (de 18 a 65 años) han sufrido una cefalea en el último año y el 10% de ellos ha padecido migraña (recurrente). La cefalea que se presenta 15 días o más cada mes afecta de un 1,7% a un 4% de la población adulta del mundo.
La cefalea no sólo es dolorosa sino también incapacitante (en el Estudio de la Carga Mundial de Morbilidad del 2004, la migraña por sí sola representó un 1,3% de los años perdidos por discapacidad) y deteriora la calidad de vida de quien la sufre, ya que afecta a la vida familiar, las relaciones sociales y el trabajo. Además, padecer cefalea crónica puede predisponer a la aparición de otras enfermedades (por ejemplo, la depresión es tres veces más frecuente en las personas aquejadas de migraña o cefaleas intensas que en las sanas).
A pesar de que los episodios crónicos de migraña, las cefaleas tensionales y otras cefaleas primarias a menudo evolucionan a cefalea crónica (definida como la presencia de dolor de cabeza durante al menos cuatro horas y durante al menos 15 días/mes durante al menos tres meses), la OMS considera que, a escala mundial, las cefaleas son subestimadas, se conocen mal y no reciben el tratamiento adecuado. Los tratamientos convencionales suelen proporcionar alivio transitorio de los síntomas más que dirigirse a las causas subyacentes y, además, frecuentemente conllevan efectos secundarios adversos (síndromes de abuso de medicación, sobrepeso, fatiga y otros).
Las vías metabólicas del ácido araquidónico (AA), un ácido graso poliinsaturado omega-6, convergen con diversas vías metabólicas implicadas en el procesamiento del dolor. Además, el AA es precursor de compuestos neuroactivos y vasoactivos relevantes en dicho proceso. Basándose en ello, Ramsden et al. hipotetizan que el exceso y/o un metabolismo hiperactivo del AA en los tejidos de los sistemas nervioso e inmunitario constituyen una base metabólica fundamental para la sensibilización central al dolor. Y dado que se trata de un ácido graso de los denominados esenciales, los niveles de AA en los tejidos de los sistemas nervioso e inmunitario dependen de su ingesta, la de su precursor (el ácido linoleico) y la de sus competidores en las vías metabólicas (incluyendo los ácidos eicosapentaenoico [EPA] y docosahexaenoico [DHA], ambos ácidos grasos poliinsaturados omega-3). De modo que tanto la restricción en el consumo de omega-6 como el incremento en el de EPA y DHA pueden reducir las consecuencias de concentraciones tisulares elevadas de AA y la síntesis de sus metabolitos, además de aumentar la síntesis de los derivados del EPA y del DHA con propiedades analgésicas (por ejemplo, resolvinas y neuroprotectinas).
Para evaluar los efectos clínicos y bioquímicos de los cambios guiados en la ingesta de omega-6 y omega-3 en el tratamiento de las cefaleas crónicas, Ramsden et al. diseñaron un estudio aleatorizado, ciego y de medidas repetidas. Después de una fase pre-intervención de cuatro semanas, 67 pacientes ambulatorios con cefalea crónica diaria (56 finalizaron) se asignaron aleatoriamente a recibir durante 12 semanas una dieta alta en omega-3 y baja en omega-6 (A3-B6) o una dieta baja en omega-6 (B6). Los integrantes del grupo A3-B6 mejoraron más en las puntuaciones del Headache Impact Test (p<0,001) y en el número de cefaleas diarias/mes (p=0,02), también experimentaron mayores reducciones en las horas de cefalea/día (p=0,01) e incrementos en mediadores lipídicos antinociceptivos (p<0,001). Todo ello mejoró su calidad de vida.
Una intervención dietética, incrementando las ácidos grasos omega-3 y reduciendo los omega-6, redujo las cefaleas y mejoró la calidad de vida de estos pacientes.
Referencias:
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