Efectos beneficiosos de los �cidos grasos omega-3 de cadena larga (EPA y DHA) en altas concentraciones frente a la enfermedad de Alzheimer
Publicado el 7 de ene de 2013 por expertomega3
La enfermedad de Alzheimer es la principal causa de demencia entre las personas de edad avanzada. En su génesis aparecen dos estructuras anómalas en el cerebro, las placas y los ovillos neurofibrilares, que contribuyen al deterioro de las células nerviosas característico de la enfermedad. Las placas son depósitos de la proteína anormal beta-amiloide que se acumula entre las neuronas. Las placas neurofibrilares, compuestas por la proteína tau, se forman en el interior de las células. Este proceso deletéreo se extiende hacia el hipocampo, lugar donde se realizan los procesos de aprendizaje, las emociones y se forma la memoria.
Factores predisponentes
Los factores relacionados con la posibilidad de desarrollar
enfermedad de Alzheimer incluyen la edad, la genética y factores ambientales como los pesticidas, los metales, las lesiones cerebrales, los estilos de vida y los hábitos dietéticos. Enfermedades como el síndrome metabólico y la diabetes también son predisponentes. Los factores relacionados con la demencia debidos a la resistencia a la insulina incluyen no solo la diabetes sino también la obesidad o la adiposidad central, la dislipemia, la inflamación, la hipertensión, la isquemia y la enfermedad cardiovascular.
Relación entre nutrición y enfermedad de Alzheimer
Las personas con dietas ricas en pescado, que contiene
DHA, tienen una
menor probabilidad de desarrollar demencia y enfermedad de Alzheimer. Unos bajos niveles de DHA se asocian con demencia, y unas bajas concentraciones de EPA y DHA en la tercera edad aumentan la probabilidad de acelerar el declive cognitivo y la mortalidad global.
Los estudios demuestran que las personas que consumen
2 o más comidas a base de pescado a la semana tienen una menor incidencia de demencia, enfermedad de Alzheimer y declive cognitivo, o retrasan el inicio de la demencia.
Cómo protegen los omega-3 frente a la enfermedad de Alzheimer
Los
ácidos grasos omega-3 (EPA y DHA) protegen de la enfermedad de Alzheimer de diferentes formas:
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Los omega-3 tienen un efecto antiinflamatorio. Son fuente de resolvinas y protectinas, que son potentes sustancias antiinflamatorias que protegen la supervivencia de las células cerebrales.
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El DHA disminuye la producción de la proteína beta-amiloide, reduciendo la producción de placas.
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El DHA es la fuente de la neuroprotectina, una sustancia implicada en la reparación y supervivencia de las neuronas que también las protege frente la inflamación y el daño oxidativo.
Afortunadamente, realizando algunos cambios en los estilos de vida, la probabilidad de padecer
enfermedad de Alzheimer puede reducirse. Los estudios demuestran la importancia de un
consumo regular y suficiente de pescado o de ácidos grasos omega-3 de cadena larga durante toda la vida. Todavía no se ha determinado la cantidad de consumo necesaria de
omega-3. Aunque unas bajas concentraciones de EPA y DHA en plasma o el cerebro de personas con
enfermedad de Alzheimer no se ha podido comprobar de forma consistente, una baja ingesta de pescado parece ser un factor de riesgo consistente para la posibilidad de desarrollar demencia. Por lo tanto, aunque hoy por hoy los datos no puedan considerarse concluyentes
, los consumidores podrían beneficiarse por comer mayor cantidad de pescado o tomar suplementos de aceite de pescado.
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