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Los omega-3 y la visión entre los usuarios de ordenador
Cuando los elementos que conforman la superficie ocular (córnea, conjuntiva, párpados y película lacrimal) y las glándulas lacrimales fallan en la preservación de su integridad, aparece el denominado “ojo seco”: sequedad, sensación de quemazón, sensación de tener algo en el ojo, enrojecimiento ocular, periodos de visión borrosa, cansancio ocular, dificultad para realizar tareas que requieran atención visual, etc. Se caracteriza objetivamente por, daño en la superficie ocular, lágrima reducida, hiperosmolaridad lacrimal y componentes inflamatorios.
Este trastorno suele afectar a personas de más de 50 años (aunque puede darse a cualquier edad) y en especial a mujeres, siendo más común durante la menopausia. Es un proceso multifactorial que tiene varios factores de riesgo (genética, edad, sexo, nutrición, condiciones ambientales, estilo de vida, características del trabajo, situación inmunitaria, estatus hormonal y medicaciones) y cuya prevalencia aumenta exponencialmente con la edad. Se sabe que las condiciones ambientales desempeñan un papel relevante en la aparición y progresión de la enfermedad; una de estas condiciones es la utilización del ordenador durante el tiempo de trabajo. Hoy día hablamos del “síndrome de la visión de ordenador” cuando nos referimos a los efectos oculares adversos de trabajar frente a un ordenador durante periodos ininterrumpidos: comezón, irritación, fotofobia, enrojecimiento, cansancio ocular, visión borrosa o doble y dolor de cabeza. Y consideramos que éste puede ser el desencadenante si excluimos estos factores: el hecho de trabajar en un ambiente seco; no pestañear a menudo; tomar antihistamínicos, antidiuréticos, betabloqueantes, píldoras anticonceptivas u otros fármacos; seguir una dieta insuficiente en agua o ácidos grasos esenciales; padecer un trastorno autoinmune (artritis, lupus eritematoso) o tener la menopausia.
Tanto en personas de mediana edad de ambos sexos como en mujeres de más de 50 años, la suplementación con ácidos grasos poliinsaturados omega-3 de cadena larga mejora significativamente los síntomas, la estabilidad de la lágrima y la citología conjuntival en los usuarios de ordenador, ayudando a mantener la integridad de la superficie ocular.
Bibliografía:
- Bhargava R, Kumar P, Arora Y. Short-Term Omega 3 Fatty Acids Treatment for Dry Eye in Young and Middle-Aged Visual Display Terminal Users. Eye Contact Lens. 2015 Aug 28. [Epub ahead of print]
- Ribelles A, Galbis-Estrada C, Parras MA et al. Ocular Surface and Tear Film Changes in Older Women Working with Computers. Biomed Res Int. 2015;2015:467039. doi: 10.1155/2015/467039. Epub 2015 Oct 18.
- NIH. National Eye Institute. Facts about Dry Eye.
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