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El consumo de ácidos grasos omega-3 previene la Degeneración Macular
La degeneración macular asociada a la edad (DMAE) es una de las causas principales de ceguera en los países desarrollados. En la actualidad se calcula que más del 10% de la población, especialmente los adultos mayores de 40 años, esta afectada y un 1% de la población presenta una forma grave de DMAE. La mayoría de las personas afectadas tienen una perdida de la vista moderada o todavía conservan la vista, pero tienen un aumento del riesgo de progresión a degeneración macular avanzada con importante deterioro de la vista central. Este deterioro de la vista se debe a la afectación de la mácula, un área de la retina situada en la parte interna del ojo. En la actualidad las opciones de tratamiento son limitadas y por esto, la identificación de medidas para prevenir o retrasar el desarrollo de la degeneración macular deberían tener una marcada relevancia en la salud pública.
Algunos ácidos grasos omega-3 como el docosahexanoico (DHA) se encuentra en altas concentraciones en la retina y son importantes componentes estructurales de los fotoreceptores de la retina y del tejido vascular. Además de los efectos antiinflamatorios, antiateroescleróticos y antitrombóticos de los ácidos grasos Omega-3 sobre los vasos sanguíneos, pueden ayudar a mantener o mejorar el flujo sanguíneo en el ojo. Los ácidos grasos Omega-3 se encuentran en el pescado y por tanto su ingesta puede ser modificada a través de la dieta o añadiendo suplementos. Algunas evidencias de estudios epidemiológicos sugieren una asociación inversa entre el consumo regular en la dieta de ácidos grasos omega-3 y el riesgo de desarrollar una DMAE.
Recientemente, científicos de la Universidad de Harvard en Boston (Estados Unidos), han mostrado nuevas evidencias sobre la ingesta de Omega-3 y la reducción del riesgo de desarrollar degeneración macular asociada a la edad. Después de analizar a 38.022 mujeres profesionales de la salud, con una edad media de 54 años durante un seguimiento de diez años y sin degeneración macular o enfermedad cardiovascular al comienzo del estudio, comprobaron que aquéllas con un consumo regular (una o más raciones a la semana) comparadas con las que consumen una o menos de una ración al mes de pescados ricos en Omega-3 tuvieron un 42 por ciento menos de riesgo de desarrollar la patología.
Estos datos indican que el consumo regular de ácidos grasos omega-3 del pescado como el docosahexanoico y eicosapentanoico se asocia con una significativa disminución en el riesgo de degeneración macular. También, la DMAE puede agravarse por factores tales como el consumo de tabaco, una alimentación inadecuada o un estilo de vida poco saludable. Por tanto, para prevenir su aparición o detener su progresión se debe realizar una dieta saludable rica en frutas y verduras, consumir pescado y ácidos grasos Omega-3 y abandonar el tabaco si se fuma.
Archives of Ophthalmologic doi:2011.34
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